Tintes Egara cumple 50 años con su filosofía intacta
En su medio siglo de existencia, la empresa Tintes Egara con sede en Terrassa (Valles Occidental), ha tratado de basar su actividad en el mundo del teñido de prendas confeccionadas, en la innovación. Y parece haberle funcionado, pues ha salido adelante a pesar de las múltiples crisis que han sacudido al sector.
La compañía presenta cuatro colecciones al año y sus 310 clientes – entre los que se encuentran firmas de prestigio como Sita Murt, Custo Barcelona, Desigual, Pinky, Torradas o Sweter House – eligen gamas, colores o tendencias que se aplican a sus diseños. “Nunca tenemos una prenda igual a la otra, todas son exclusivas porque se tiñe de manera artesanal, “comenta Armand Galobart, gerente de la empresa.
El paso del tiempo y la consecuente tecnificación de los procesos productivos han propiciado que Tintes Egara llegara al momento actual con una mezcla de tradición y modernidad. Así, la empresa realiza lavado a la piedra, a la arena, con canicas de arcilla – que dan un aspecto final de piel a la prenda –batick y ahora se trabaja con productos naturales como la cebolla, el carbón, la remolacha, la cochinilla, lo que confiere a las piezas un toque étnico y personalizado.
La estructura para este proceso, como no puede ser menos en los tiempos de la feroz competencia internacional, está ajustada al máximo. Tintes Egara cuenta con una plantilla de una veintena de trabajadores que, en una nave de 1.700 m 2 y en plena producción, mueven 9.000 prendas diarias. La fiesta de celebración del 50 º aniversario se celebrará en el Museo de la Ciencia i la Técnica de Terrassa.
Con un millón de euros de ventas, la empresa lleva nueve años seguidos de beneficios, sin duda la mejor garantía para asegurar la continuidad, quizás por otro medio siglo más. Y es que a finales de los años 50, la llamada entonces Tintorería Egara inició su camino con la tintura de hilados naturales y sus mezclas en madeja para pasar, ya en los 60, a apostar por las tintorerías de ropa usada.
“Abrimos la primera sucursal de Terrassa con máquina de lavar en seco de cara al público y llegamos a tener una central y 20 puntos de recogida”, explica Galobart.
La evolución ha sido constante desde entonces. ¿Cuál es el secreto? Según Galobart, Tintes Egara no tiene un equipo específico en I + D, pero sus directivos han viajado para conocer métodos tradicionales de teñido y adaptarlos al siglo XXI. “Por ejemplo – detalla- , me he inspirado en una técnica de la Grecia antigua que usaba la sal del mar para blanquear y el próximo verano sacaremos la línea Agua Marina”, concluye.
Fuente: Diario La Vanguardia