El municipio de Sober pondrá en marcha en cuestión de días un servicio de lavandería para personas que no pueden valerse por sí mismas. Personal municipal recogerá por las casas la ropa, que será lavada, secada y planchada en el centro sociocultural y posteriormente la devolverá.
La alcaldesa, Raquel Arias, presentó ayer el proyecto a la delegada provincial de Vicepresidencia, Branca Rodríguez Pazos. El Ayuntamiento espera obtener la colaboración económica de este departamento de la Xunta para costear los gastos de este nuevo servicio, bautizado como Lavandería sobre rodas por los responsables municipales. En cualquier caso, reciban ayuda o no, los responsables municipales anunciaron ayer que la lavandería estará funcionando «de xeito inmediato».
La elección del centro sociocultural para el servicio de lavado obedece, según los portavoces municipales, a que «xa está dotado dos elementos necesarios para o seu funcionamento». Podrá utilizarlo cualquier vecino con dependencias, al margen de la edad que tenga. Sean jubilados o no, los únicos requisitos que tendrán que cumplir son estar empadronado en Sober y encontrarse en una «situación de necesidade e impedimento». El servicio permanecerá activo entre los lunes y los viernes.
Las personas que estén interesadas en apuntarse o en obtener más información sobre las características del programa pueden hacerlo en las oficinas municipales.
Cuarenta usuarios
El departamento de servicios sociales de Sober mantiene ya un servicio de ayuda a domicilio en el que están apuntados más de cuarenta personas de edad avanzada residentes en este municipio.
Los servicios sociales son el área de trabajo municipal que más personas emplea. Están atentidos por una trabajadora social, una educadora de familia, una animadora sociocultural y cuatro auxiliares que se encargan del programa de ayuda a domicilio.