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AELMA denuncia la adjudicación por precio en concursos de limpieza para las administraciones

• La patronal del sector madrileño recomienda a sus empresas no presentarse a aquellos concursos públicos que no generen una rentabilidad económica

La coyuntura económica actual –con una contracción de la demanda y presupuestos públicos mermados- está provocando que muchas empresas del sector profesional de la limpieza que sufren grandes dificultades económicas, se vean obligadas a participar en licitaciones públicas con ofertas económicas tremendamente agresivas y competitivas.

Según ha podido constatar la patronal del sector en la Comunidad de Madrid, cada vez es más frecuente que las compañías no lleguen a cumplir el trabajo que ha ganado con el concurso porque no le resulta rentable el precio de la licitación.

Esta práctica, cada vez más generalizada en las licitaciones de los trabajos de limpieza de institutos de enseñanza y de centros de salud y de bienestar social de la Comunidad de Madrid, está destrozando las reglas del juego dado que se está aplicando de forma incorrecta la Ley de Contratos del Sector Público.

Por este motivo, la Asociación de Empresarios de Limpieza de la Comunidad de Madrid (AELMA), compuesta por 170 empresas que representan a una masa laboral de 20.000 trabajadores, recomienda a las empresas del sector no participar en concursos públicos cuyas ofertas económicas no comporten una rentabilidad acorde al servicio prestado, puesto que con ello se pone en riesgo la economía de la empresa y la continuidad de los negocios.

Asimismo, AELMA quiere advertir a las Administraciones del riesgo de lucrarse con los exiguos precios que sacan a concurso. Por un lado, lo que están consiguiendo es ahogar, aún más, a las empresas forzándolas a participar en concursos que ni tan siquiera cubren los gastos ocasionados de la prestación del trabajo; y por otro, se corre el riesgo de que el servicio no se preste con todas las garantías, ya que ante la ausencia de rentabilidad, las empresas se están viendo “obligadas” a abandonar el servicio, con el consiguiente perjuicio que ocasiona no sólo al cliente, sino a la propia compañía y al sector en general.

Fuente: aelma.com